La economía boliviana no está en desaceleración

¿Por qué no existe desaceleración en la economía boliviana?

La economía boliviana, a pesar del contexto externo desfavorable marcado por una menor demanda que afecta a sectores muy específicos y no a la economía en general, ha logrado un crecimiento del 3,3% al primer trimestre de 2017 con respecto a similar período del año pasado. Sin embargo, se debe destacar enfáticamente que todos los sectores económicos que poseen un mayor vínculo con la demanda interna han presentado un crecimiento positivo entre 4,2% y 8,6%, destacándose los sectores agropecuario, de construcción, industria de alimentos, el transporte y las comunicaciones, el comercio y los servicios.

¿Qué es el Producto Interno Bruto?

El Producto Interno Bruto (PIB) es el valor de la producción de todos los bienes y servicios producidos durante un determinado periodo de tiempo. Es decir, este indicador mide el nivel de la actividad económica de un país. La tasa de crecimiento del PIB mide cuánto la economía ha crecido en su capacidad de generar nuevos bienes y servicios respecto a un periodo anterior

La mayoría de los sectores presentaron crecimientos positivos

Al primer trimestre de 2017 el sector agropecuario creció en 8,6%, la construcción en 7,2% y la industria de alimentos y bebidas en 5,6%

En cuanto al sector agropecuario, la menor incidencia de problemas climatológicos con relación a gestiones pasadas, el apoyo del Gobierno Nacional en programas de riego, acceso financiero para pequeños productores, el seguro agropecuario “Pachamama”, permitieron alcanzar una tasa de crecimiento de casi 9%, cifra muy superior al promedio de las últimas gestiones. Se debe destacar que los cultivos industriales, esencialmente soya, fueron los que mayor crecimiento registraron, reflejando la solidez que muestra este sector empresarial.
La construcción se vio impulsada tanto por la inversión pública como privada. En cuanto a la inversión pública al primer trimestre de 2017 el monto ejecutado fue superior en 17,4% con relación a similar periodo de 2016. Por su lado, gracias a la aplicación de la Ley de Servicios Financieros, el Crédito de Vivienda de Interés Social registró un incremento de 56,1% en similar periodo dando un fuerte impulso al emprendimiento privado. Sólo los sectores de hidrocarburos, minería, y las industrias vinculadas a la demanda externa experimentaron un desempeño desfavorable. En el caso de hidrocarburos, la contracción se explica tanto por los problemas económicos que atraviesa la economía brasileña así como la menor demanda de gas natural para la generación de electricidad con fuente térmica en dicho país. Sin embargo, es importante destacar que la demanda interna de gas natural y las ventas a la Argentina aumentaron al primer trimestre de 2017, aspecto que demuestra que el problema no se origina en la producción nacional de dicho sector sino, por el contrario en la demanda de Brasil.

Es importante destacar que los sectores de mayor crecimiento son los de mayor participación en la economía.

El peso de la industria manufacturera es mayor al de hidrocarburos

Observando la participación de todos los sectores en la economía, se ve que las actividades que alcanzaron un mayor crecimiento tienen también una mayor importancia en la economía nacional comparativamente al sector hidrocarburos, que sólo representa el 7%, siendo que, por ejemplo, la industria manufacturera representa el 18,8%, los servicios financieros representan un 14,2%, el sector agropecuario un 13,4% y el transporte y comunicaciones un 12,7%.

La demanda interna es el principal motor del crecimiento económico boliviano

Por otra parte, como resultado de las políticas económicas que incentivan la redistribución del ingreso, el impulso a la inversión pública y privada en el marco del Modelo Económico Social Comunitario Productivo, la demanda interna continua contribuyendo de manera sustancial al crecimiento; es así que al primer trimestre de 2017, presentó una incidencia positiva de 7,2 puntos porcentuales, situándose por encima de los valores registrados en los tres últimos años. Por el contrario, la demanda externa incidió negativamente en 3,9 puntos porcentuales producto del contexto externo desfavorable aún vigente.

Ventas de supermercados y restaurantes

El dinamismo de la demanda interna se evidencia en el crecimiento de las ventas o servicios facturados en restaurantes y supermercados, que al primer trimestre de 2017 registraron un crecimiento positivo del 3%.

Consumo de electricidad

Así también el aumento sostenido del 4,1% en la demanda de energía eléctrica, entre otros indicadores, muestra que la demanda interna es el pilar fundamental del crecimiento económico.

Dinamismo del sector Industrial

El impulso de la demanda interna, se puede observar también en el notable crecimiento del número de empresas del sector industrial, que con relación al primer trimestre de 2016 registró un aumento de 6%, lo que muestra el mayor dinamismo y producción del sector industrial generador de empleo.

La economía boliviana no está en desaceleración

Como puede observarse, dado el comportamiento de los sectores productivos y de la demanda interna, la economía boliviana está lejos de vivir un período de desaceleración propiamente dicho.
El creciente dinamismo de la economía, sumado a la política de industrialización e inversión pública y la mejor distribución del ingreso, mantienen la estabilidad económica y el crecimiento sostenido que ha caracterizado estos últimos 11 años, aspectos que son destacados no solo por el Gobierno Nacional, sino también por entidades y organismos a nivel internacional.

Bolivia mantiene un crecimiento económico sostenido a pesar de la crisis internacional

¿Cuánto afecta el crecimiento del primer trimestre al crecimiento de toda la gestión 2017?

El crecimiento económico del primer trimestre muestra el avance del desempeño de la economía en los primeros tres meses del año; por tanto, no implica necesariamente que en el año se obtendrá la misma o una tasa de crecimiento menor. Como se observa en el siguiente gráfico, hubieron gestiones en las que el crecimiento del PIB al primer trimestre fue menor, sin embargo al final de la gestión se cerró con una cifra superior, como ocurrió en 2006, 2007, 2009, 2010 y otros años. Para los siguientes trimestres, gracias al impulso de una mayor inversión pública, un aumento esperado en el consumo de los hogares producto de la continuidad de las políticas sociales de redistribución del ingreso (bonos y rentas), el crecimiento del salario mínimo nacional y el incremento salarial por encima del nivel de inflación observada, y la puesta en marcha de algunos proyectos como la planta de urea-amoniaco, el proyecto múltiple Misicuni y una recuperación gradual de la economía brasilera, se espera que el crecimiento al final de gestión se encontrará por encima de 4,0%, tasa superior al 3,34% alcanzada al primer trimestre.

En 2017 Bolivia volverá a ser la economía con mayor crecimiento en América del Sur

Con la implementación del Modelo Económico Social Comunitario Productivo, el país ha logrado mantener un crecimiento económico sostenido, impulsado principalmente por la demanda interna (consumo e inversión).ç
Las familias bolivianas están bien, y esta situación es un reflejo de una política macroeconómica adecuada y responsable que se evidencia en los indicadores positivos que registra el país. La orientación de la política económica fue que la crisis internacional no afecte a las bolivianas y bolivianos. En 2009 por primera vez en la historia del país, en un contexto internacional adverso de caída de precios internacionales, Bolivia registró el mayor crecimiento económico de América del Sur (3,4%), superando a Uruguay (2,4%), Colombia (1,7%) y Perú (1%) que registraron bajas tasas ese año.
Luego de varios años de estabilidad económica, en 2014 el país volvió a llevarse la medalla de oro con un crecimiento del PIB de 5,5%, superando a Paraguay y Colombia que ocuparon el segundo y tercer lugar, respectivamente.
En 2015 Bolivia mantuvo su solidez económica y en 2016 ratificó el liderazgo del crecimiento económico en América del Sur, por tercer año consecutivo y cuarto año en el periodo de gobierno del presidente Evo Morales. El PIB del país creció en 4,3% por encima de países como Brasil, Chile, Argentina, entre otros, pese a la crisis internacional.
Para 2017, con la proyección del Gobierno Nacional y de organismos internacionales se ratifica que Bolivia registrará nuevamente, el mayor crecimiento de Sudamérica, por cuarto año consecutivo y quinto año desde 2006.