El periodo de gracia de seis meses beneficiará a todos los créditos diferidos

Del total de la cartera crediticia, el 10% de los créditos fueron diferidos

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La Paz, 15 de enero de 2020 (MEFP).- El periodo de gracia de seis meses para reprogramación y/o refinanciamiento de créditos, sin pago de interés ni capital, beneficiará a todos los sectores, a través de aquellos prestatarios que hayan sido beneficiados con el diferimiento de sus créditos en la gestión 2020, como efecto de la pandemia de la Covid-19.

Cuando el prestatario acuda a su entidad financiera para refinanciar y/o reprogramar su crédito en función a su capacidad de pago, el interés del periodo de gracia deberá ser prorrateado en las cuotas determinadas en el plan de pagos. 

El 13 de enero, el Ministerio de Economía, la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) y los representantes del transporte público, suscribieron un acuerdo por el cual se establece un periodo de gracia de seis meses.

El refinanciamiento y/o reprogramación son medidas adecuadas para que los prestatarios mantengan contacto continuo con su entidad financiera y de esta manera una vez concluido el periodo de gracia, en el marco de su capacidad de pago, el prestatario pueda dar continuidad con pago de cuotas de acuerdo al plan de pagos y finalmente cancelar las cuotas diferidas, esto permitirá que el sistema financiero siga funcionando y atienda la demanda crediticia de la población.

Es importante señalar que, del total de la cartera crediticia, únicamente el 10% de los créditos fueron beneficiados por el diferimiento, siendo importante destacar que no todos los prestatarios solicitarán un refinanciamiento o reprogramación de créditos, toda vez que a la fecha muchos han continuado cumpliendo con el pago de sus obligaciones en los plazos establecidos.

Por tanto, si bien las entidades financieras expresaron su rechazo al mencionado acuerdo, no existe un riesgo para el sistema financiero, sector que cuenta con la liquidez necesaria para dar continuidad con sus operaciones. En el caso de las entidades financieras pequeñas, éstas cuentan con mecanismos alternos de inyección de liquidez.

El periodo de gracia de seis meses permitirá una capitalización importante de recursos para la banca porque los prestatarios podrán retomar el pago de cuotas en función a su capacidad de pago.