Memoria de la Economía Boliviana 2023

MEB2023
Presentación

Nuevamente, la economía boliviana demostró su resiliencia no sólo al contexto externo adverso sino también al bloqueo interno. En la gestión 2023, la economía nacional enfrentó un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas como la guerra en Ucrania y los conflictos en Oriente Medio, mantención de las tasas de política monetaria en niveles elevados para reducir la inflación, mayor incertidumbre a nivel mundial por la crisis bancaria en Estados Unidos y Europa, la desaceleración de la economía mundial y el comercio internacional. Si bien, la inflación experimentó descensos en varias economías, aún se mantiene por encima de las metas establecidas por los bancos centrales, al igual que la vulnerabilidad de los precios a las fluctuaciones en los costos de combustibles y transporte.

De manera adicional a este contexto, la economía enfrentó un escenario interno desafiante, con efectos climatológicos adversos, bloqueos en diferentes partes del territorio nacional, y obstaculización en la aprobación de proyectos de ley para el acceso a financiamiento externo destinado a proyectos de inversión, y de la Ley de Fortalecimiento a las Reservas Internacionales aprobada luego de permanecer casi dos años en la Asamblea Legislativa Plurinacional.

A pesar de los desafíos enfrentados en la gestión 2023, gracias al Modelo Económico Social Comunitario Productivo, la economía boliviana demostró resiliencia con un crecimiento de 3,1%, superando las proyecciones de organismos internacionales, y posicionándose como la segunda economía de mayor crecimiento de América del Sur. Este comportamiento se atribuyó al dinamismo de la demanda interna que mantiene protagonismo en el crecimiento económico, reflejado en la expansión del sector Otros Servicios que aportó con 0,6 puntos porcentuales al crecimiento, seguido de Establecimientos Financieros, Transporte y Almacenamiento y Agropecuario.

Asimismo, en ese contexto, se registró un déficit moderado en balanza comercial equivalente al 1,3% del PIB, explicado por la reducción de algunos de los precios internacionales y principalmente por la ralentización del comercio global. Las exportaciones de bienes continuaron en niveles elevados, destacando los productos manufacturados con una participación superior al 50%. Las remesas recibidas registraron el segundo nivel más alto después del observado en 2022, contribuyendo a contrarrestar parte del déficit en la balanza de servicios, y las Reservas Internacionales Netas se mantuvieron estables a partir del mes de septiembre de 2023.

Por su parte, el sistema financiero demostró solidez y solvencia ante las especulaciones de moneda extranjera y la intervención del ex Banco Fassil por la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero. Medidas como la provisión de liquidez, la oferta de créditos a bajas tasas de interés, el apoyo a sectores prioritarios a través créditos y diversos fondos de garantía, contribuyeron a mantener el desempeño favorable del sistema financiero, que se evidencia en la baja tasa de mora, un ratio de solvencia superior a los límites establecidos por la Ley N° 393 de Servicios Financieros, mayor cobertura financiera y el aumento de la bolivianización en la economía.

La política fiscal continuó con un enfoque contracíclico para hacer frente a un entorno global desafiante, mitigando riesgos externos y contribuyendo a la estabilidad macroeconómica. La inversión pública, importante instrumento de la política fiscal, alcanzó $us 2.658 millones, recursos que fueron ejecutados primordialmente en proyectos que permiten avanzar en la industrialización y la sustitución de importaciones, así como, en infraestructura y desarrollo social que mejoran la productividad y la diversificación productiva. Este nivel de inversión representó el 5,8% del PIB ocupando uno de los primeros lugares en Sudamérica, superando a economías como Perú, Colombia, Argentina, Uruguay y Brasil. Este logro se dio a pesar del bloqueo económico en la Asamblea Legislativa Plurinacional, que paralizó el tratamiento de proyectos de Ley de financiamiento externo, limitando así el acceso a nuevos recursos para inversión.

Asimismo, a pesar de las presiones inflacionarias externas, el país mantuvo la estabilidad de precios con una tasa de inflación del 2,1%, la segunda más baja en la región y una de las menores a nivel mundial, siendo inferior a la gestión anterior, mostrando la estabilidad del poder adquisitivo de los trabajadores y las familias bolivianas.

La estabilidad y dinamismo económico, junto a las políticas de redistribución de la riqueza como los incrementos del 5,0% en el Salario Mínimo Nacional y del 3,0% en el haber básico y la continuidad de los pagos de transferencias condicionadas en efectivo que beneficiaron a más de 3,7 millones de personas, repercutieron en la mejora de indicadores sociales. El mercado laboral experimentó una recuperación destacada, con una tasa de desocupación urbana del 3,9%, la más baja en Sudamérica, y una tasa de empleo que superó niveles prepandemia. La pobreza moderada, la pobreza externa y el índice de Gini alcanzaron 36,4%, 11,9% y 0,43 respectivamente, por debajo de los valores observados en 2020.

Durante la gestión 2023 enfrentamos desafíos externos e internos, no obstante, una vez más la economía mostró su resiliencia. Reconocemos que aún enfrentaremos retos importantes en el camino hacia la industrialización con sustitución de importaciones de nuestro país, para un desarrollo económico con justicia social. La economía mundial continúa enfrentando incertidumbres y riesgos, lo que nos impulsa a mantener una vigilancia constante y trabajar en el diseño de políticas adecuadas.

Agradecemos el apoyo y compromiso de todos los sectores económicos y el pueblo boliviano que contribuyeron a alcanzar estos logros, y a través de la Memoria de la Economía Boliviana 2023 compartimos un análisis detallado del desempeño de la economía boliviana, así como los esfuerzos y avances que permitieron mantener la estabilidad y el crecimiento económico, pese al contexto internacional adverso y al sabotaje interno.

Gestión
2023
Periodo
Anual