Desde el año 2006, Bolivia inició un programa intensivo de inversión pública con el objetivo central de industrializar los recursos naturales y diverssificar la matriz productiva del país. Catorce años después, se analiza el rol que ha desempeñado esta política fiscal expansiva. Se construye un Modelo de Equilibrio General Dinámico Estocástico para una economía pequeña, abierta y en desarrollo. Entre los principales resultados, se destaca que la inversión pública actúa como una xternalidad positiva en la economía boliviana. En este sentido, un incremento de la inversión pública permite mayores niveles de crecimiento económico y se constituye en un mecanismo para amortiguar el efecto de shocks negativos de precios de exportación. En adición, el incremento de capital público creado por el Gobierno incide de forma positiva en el producto marginal, tanto del capital privado como de la fuerza laboral. En el caso de la fuerza laboral, se evidencia un incremento del empleo y salarios.