Medidas para reconstruir la economía boliviana

El año 2020 fue una gestión muy complicada para la economía boliviana. Tras los conflictos políticos y sociales de octubre y noviembre de 2019 que desembocaron en la ruptura del orden constitucional y la toma de mando de un gobierno transitorio se acentuó un período de incertidumbre y generó un impacto negativo en la economía y en la calidad de vida de la población.

A las medidas improvisadas por el anterior gobierno se sumó la pandemia del COVID-19 y la cuarentena rígida que contrajo la actividad económica, el empleo y los ingresos de los bolivianos. El Gobierno transitorio asumió determinaciones de corte neoliberal como la paralización de la inversión pública y de las empresas estatales, y la gestión pública estuvo caracterizada por la improvisación, ineficiencia, hechos de corrupción y determinaciones de corte neoliberal.

Con la restructuración de la democracia y la elección del Presidente Luis Arce Catacora se aplicó un conjunto de medidas orientadas a reconstruir la economía nacional como la reactivación de la inversión pública, de las empresas estatales, el impulso al sector productivo a través del Fideicomiso para la Reactivación y Desarrollo de la Industria, el pago del Bono contra el Hambre, el reintegro en efectivo al Impuesto al Valor Agregado, el Impuesto a las Grandes Fortunas (IGF), entre otras medidas que contribuyen a la reactivación de la economía en el corto plazo.